Pocos coches han dejado una huella tan profunda en la historia del automóvil como el Citroën Tiburón, el apodo con el que se conoce en España al mítico Citroën DS. Presentado en 1955, sorprendió por una carrocería aerodinámica que parecía llegada del futuro y por una tecnología muy avanzada para su época. Su suspensión hidroneumática, sus frenos de disco y su característica silueta lo convirtieron en un icono del siglo XX.
El origen del apodo «Tiburón»
En España, el Citroën DS recibió el apodo de «Tiburón» por sus rasgos visuales: un frontal afilado, una carrocería baja y alargada y unas formas fluidas que recordaban a un escualo cortando el agua. En otros países tuvo sobrenombres diferentes, pero en nuestro país el nombre caló entre varias generaciones hasta convertirse en la forma habitual de referirse al DS.
El nombre oficial también escondía un detalle curioso. En francés, «DS» se pronuncia de forma parecida a déesse, que significa «diosa», una elección muy apropiada para un modelo que aspiraba a situarse por encima de los coches convencionales.
El debut que cambió el automóvil
El Citroën DS 19 se presentó en el Salón del Automóvil de París de 1955 y provocó una reacción extraordinaria. Su diseño rompía con las formas tradicionales y la expectación fue tan grande que Citroën recibió miles de pedidos durante la jornada de presentación. El lanzamiento convirtió al modelo en uno de los grandes acontecimientos de la industria automovilística.
El proyecto reunió al ingeniero aeronáutico André Lefèbvre, responsable de la parte técnica, y al diseñador italiano Flaminio Bertoni, creador de una carrocería que combinaba elegancia y funcionalidad. Su trabajo consiguió unir soluciones mecánicas innovadoras con una imagen que todavía hoy resulta inconfundible.
La suspensión hidroneumática, su gran avance técnico
Más allá de su aspecto, una de las grandes aportaciones del Tiburón fue la suspensión hidroneumática. En lugar de utilizar únicamente muelles convencionales, el sistema empleaba esferas presurizadas con nitrógeno y conectadas al circuito hidráulico del vehículo.
El resultado era una conducción especialmente cómoda, capaz de filtrar buena parte de las irregularidades de la carretera. Además, un corrector automático de altura mantenía el coche nivelado con independencia de la carga y ayudaba a enfrentarse a firmes en mal estado. Al apagar el motor, el DS podía descender poco a poco, una de sus imágenes más reconocibles.
Una tecnología hidráulica que hacía mucho más
El circuito hidráulico no se limitaba a controlar la suspensión. También intervenía en la dirección asistida, el embrague, la caja de cambios y los frenos. El Tiburón fue, además, uno de los primeros modelos fabricados en serie en incorporar frenos de disco en el eje delantero, junto con una tracción delantera que reforzaba su carácter innovador.
De la DS 19 a la DS 23: cómo evolucionó la gama
Durante sus dos décadas de producción, el Tiburón recibió mejoras mecánicas y diferentes niveles de equipamiento. Citroën también comercializó el ID, una variante más sencilla y asequible que prescindía de algunas asistencias hidráulicas y montaba un motor menos potente.
La gama comenzó con motores de cuatro cilindros y fue incorporando versiones de mayor rendimiento hasta llegar al DS 23, disponible con inyección electrónica y alrededor de 130 CV. En 1967, Robert Opron actualizó el diseño con una nueva generación de faros ovalados y direccionales, protegidos bajo una cúpula de cristal, que también mejoraba la aerodinámica del conjunto.
Berlina, familiar y descapotable
La carrocería berlina no fue la única opción. La familia del Tiburón incluyó una versión familiar, conocida como Break, Safari o Familiale, con más espacio y una orientación práctica. También existió un elegante cabriolet desarrollado por el carrocero Henri Chapron, actualmente una de las variantes más apreciadas por los coleccionistas.
Un clásico con presencia dentro y fuera de la carretera
El Tiburón superó el ámbito estrictamente automovilístico y se convirtió en un símbolo de la cultura francesa. Fue utilizado por presidentes de Francia, apareció en películas y representó como pocos la elegancia y el diseño francés de su época. Su imagen sigue asociándose a la innovación y al confort.
También tuvo protagonismo en competición. La combinación de tracción delantera, robustez y suspensión le permitió desenvolverse en rallyes y lograr resultados destacados, entre ellos una victoria en el Rally de Montecarlo. La producción terminó en 1975, después de una larga trayectoria y de más de un millón de unidades fabricadas en sus distintas denominaciones.
Dudas habituales sobre el Citroën Tiburón
El Citroën Tiburón es el nombre con el que se conoce en España al Citroën DS, una berlina francesa fabricada entre 1955 y 1975. Su fama se debe a la combinación de un diseño aerodinámico, una suspensión muy avanzada y soluciones técnicas poco habituales en su época.
Preguntas frecuentes
¿Es difícil encontrar piezas para un Citroën Tiburón?
Algunas piezas de desgaste y componentes habituales pueden localizarse mediante especialistas en vehículos clásicos. Sin embargo, ciertos elementos hidráulicos, de carrocería o de versiones concretas pueden requerir una búsqueda más específica.
¿Qué conviene revisar antes de comprar un Citroën DS?
Conviene comprobar el estado de la suspensión hidroneumática, las posibles fugas del circuito, la carrocería y los bajos. También es importante revisar la documentación, el historial de mantenimiento y la compatibilidad de las piezas instaladas.
¿Todos los Citroën Tiburón tienen suspensión hidroneumática?
El sistema es característico del Citroën DS, aunque la gama ID simplificaba parte del equipamiento hidráulico. Por eso es recomendable identificar correctamente la versión antes de valorar su estado o su mantenimiento.
¿Qué diferencia hay entre un Citroën DS y un Citroën ID?
El ID era una alternativa más sencilla y asequible dentro de la misma familia. Prescindía de algunas asistencias hidráulicas y utilizaba mecánicas menos potentes que las versiones DS más equipadas.
¿Por qué el Citroën Tiburón sigue siendo un coche tan buscado?
Su diseño, su importancia histórica y sus soluciones técnicas lo han convertido en un clásico muy reconocible. Además, existen versiones especialmente deseadas, como los descapotables realizados por Henri Chapron.

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